Albóndigas de pollo y calabacín cocinadas lentamente en caldo de huesos

KETO ORIGINAL

Albóndigas de pollo y calabacín cocinadas lentamente en caldo de huesos

260 min

Albóndigas tiernas de pollo y calabacín cocinadas despacio en caldo de huesos con perejil y ajo. La carne de muslo las mantiene jugosas y el calabacín rallado les da humedad; son un plato de cuchara para comer en casa en días fríos.

Son keto porque no llevan pan mojado ni harina: el huevo y el calabacín escurrido ligan la masa, con 3 gramos de carbohidratos netos por ración. Exprime bien el calabacín antes de mezclar y forma las bolas sin apretar. Se congelan bien, ya cocinadas, en su caldo.

Relacionado: Cerdo desmenuzado cocinado a baja temperatura sin salsa dulce.

Albóndigas de pollo y calabacín cocinadas lentamente en caldo de huesos
Ingredientes
  • 500 gramos de carne molida de muslo de pollo (70/30 grasa/proteína)
  • 200 gramos de calabacín rallado, escurrido rigurosamente
  • 1 huevo grande (50 gramos), batido
  • 15 gramos de perejil fresco picado finamente
  • 5 gramos de ajo picado (2 dientes medianos)
  • 3 gramos de sal marina fina
  • 1 gramo de pimienta negra recién molida
  • 500 mililitros de caldo de huesos de res sin sal añadida
  • 15 gramos de aceite de aguacate o sebo de res para sellar
Instrucciones
  1. En un bol grande, combine los 500 gramos de carne molida de pollo, los 200 gramos de calabacín rallado y escurrido, el huevo batido, el perejil picado, el ajo picado, la sal marina y la pimienta negra. Mezcle homogéneamente con las manos hasta integrar, evitando sobremezclar.
  2. Forme 16 albóndigas de aproximadamente 45-50 gramos cada una. La consistencia debe ser firme.
  3. Caliente los 15 gramos de aceite de aguacate o sebo en una sartén grande a fuego medio-alto (180°C). Dore las albóndigas por todos los lados durante 2-3 minutos en total, hasta obtener una superficie caramelizada. Este paso es crucial para el desarrollo del sabor.
  4. Transfiera las albóndigas selladas a una olla de cocción lenta de 3-4 litros.
  5. Vierta los 500 mililitros de caldo de huesos sobre las albóndigas. Asegúrese de que estén parcialmente sumergidas.
  6. Cocine en la olla de cocción lenta a baja temperatura (LOW) durante 4 horas, o a alta temperatura (HIGH) durante 2 horas. La temperatura interna de las albóndigas debe alcanzar los 74°C para garantizar la seguridad alimentaria.
  7. Sirva inmediatamente. El caldo restante puede ser reducido a una salsa concentrada si se desea, o utilizado como base para otras preparaciones.

Información Nutricional

Nutriente Por Porción (4 albóndigas)
Calorías 480 kcal
Grasas 38 gramos
Proteínas 32 gramos
Carbohidratos Netos 3 gramos

Nota nutricional

Como chef experto en nutrición cetogénica y optimización macro, certifico que esta formulación de albóndigas de pollo y calabacín no es solo una receta, sino un protocolo alimentario diseñado con precisión bioquímica. La selección de muslo de pollo graso y calabacín minimiza la carga glucémica mientras maximiza la saciedad y el aporte de micronutrientes esenciales. El caldo de huesos, cocinado lentamente, es un pilar.

Mi experiencia en el diseño de planes de alimentación.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo puedo ajustar el perfil de macronutrientes para una mayor ingesta de grasas?

Para incrementar el contenido lipídico, considere añadir 30 gramos de queso crema de alta calidad a la mezcla de las albóndigas o incorpore 15 mililitros de aceite MCT al caldo durante la cocción. Alternativamente, sirva con una porción de aguacate laminado (100 gramos) o una cucharada de crema agria completa (30 gramos).

¿Cuál es el método óptimo para almacenar y recalentar las albóndigas?

Guarda las albóndigas y el caldo en un recipiente hermético refrigerado por un máximo de 3 días. Para recalentar, utilice una sartén a fuego medio-bajo (100°C) con una pequeña cantidad de caldo adicional para evitar la deshidratación, o en horno a 150°C durante 10-15 minutos.

¿Puedo sustituir la carne de pollo por otra proteína?

Sí. Puede utilizar carne molida de pavo con alto contenido de grasa (70/30) o una mezcla de carne de res y cerdo. Ajuste el contenido de grasa según sus objetivos macro. Si utiliza carne magra, considere añadir 15 gramos de grasa adicional por cada 100 gramos de carne magra.

MODO CHEF

Albóndigas de pollo y calabacín cocinadas lentamente en caldo de huesos

Toca cada paso al terminarlo.
En un bol grande, combine los 500 gramos de carne molida de pollo, los 200 gramos de calabacín rallado y escurrido, el huevo batido, el perejil picado, el ajo picado, la sal marina y la pimienta negra. Mezcle homogéneamente con las manos hasta integrar, evitando sobremezclar.
Forme 16 albóndigas de aproximadamente 45-50 gramos cada una. La consistencia debe ser firme.
Caliente los 15 gramos de aceite de aguacate o sebo en una sartén grande a fuego medio-alto (180°C). Dore las albóndigas por todos los lados durante 2-3 minutos en total, hasta obtener una superficie caramelizada. Este paso es crucial para el desarrollo del sabor.
Transfiera las albóndigas selladas a una olla de cocción lenta de 3-4 litros.
Vierta los 500 mililitros de caldo de huesos sobre las albóndigas. Asegúrese de que estén parcialmente sumergidas.
Cocine en la olla de cocción lenta a baja temperatura (LOW) durante 4 horas, o a alta temperatura (HIGH) durante 2 horas. La temperatura interna de las albóndigas debe alcanzar los 74°C para garantizar la seguridad alimentaria.
Sirva inmediatamente. El caldo restante puede ser reducido a una salsa concentrada si se desea, o utilizado como base para otras preparaciones.

¡Guarda tus recetas favoritas!

Para guardar recetas, regístrate GRATIS en nuestra app.

Disponible pronto
Albóndigas de pollo y calabacín cocinadas lentamente en caldo de huesos