Caldo de huesos de médula asada hervido cuarenta y ocho horas
Un caldo de huesos de médula asados que hierve despacio durante cuarenta y ocho horas. Sale oscuro, con mucho sabor a carne y una textura algo untuosa por la gelatina de los huesos. Es un plato para días de frío, para tomar en taza o para usar como base de sopas y guisos.
Encaja en keto porque casi no tiene carbohidratos: unos 0 g netos por ración de 240 ml. Asa los huesos antes de hervirlos para que el caldo tenga más color y aroma. El vinagre de manzana ayuda a extraer el sabor de los huesos durante la cocción. Cuélalo bien, déjalo enfriar y retira la grasa de la superficie si prefieres un caldo más claro. Se congela en raciones.
- 3000 gramos de huesos de médula de res, preferentemente orgánicos y de pastoreo
- 200 gramos de zanahorias orgánicas, sin pelar y troceadas
- 150 gramos de apio, troceado
- 200 gramos de cebolla amarilla, troceada
- 60 mililitros de vinagre de sidra de manzana orgánico (con la madre)
- 25 gramos de sal marina fina o sal del Himalaya
- 10 gramos de pimienta negra en grano
- 3 unidades de hojas de laurel
- 6.0 litros de agua filtrada
- Precalentar el horno a 200°C. Disponer los 3000 gramos de huesos de médula en una bandeja de horno sin solaparlos.
- Asar los huesos de médula durante 30 minutos a 200°C. Este paso es crítico para desarrollar un perfil de sabor complejo y potenciar la liberación de nutrientes.
- Tras el asado, transferir los huesos a una olla de 10 litros de capacidad o superior. Desglasar la bandeja de horno con 250 ml de agua caliente, raspando meticulosamente todos los jugos caramelizados, e incorporar este líquido a la olla.
- Añadir a la olla las zanahorias troceadas, el apio, la cebolla, los 60 mililitros de vinagre de sidra de manzana, los 25 gramos de sal marina, los 10 gramos de pimienta en grano y las 3 hojas de laurel. Cubrir con 6.0 litros de agua filtrada, asegurando que todos los sólidos queden completamente sumergidos.
- Llevar la mezcla a una ebullición rápida a fuego alto. Inmediatamente después, reducir el fuego a su configuración más baja, manteniendo una cocción a fuego lento y constante, con una temperatura óptima entre 90°C y 95°C (195°F-205°F). Esta fase es vital para una extracción eficiente sin degradación de compuestos.
- Mantener el caldo a fuego lento durante 48 horas ininterrumpidas. Revisar y reponer el nivel de agua filtrada cada 8 horas, reponiendo aproximadamente 500 ml cada vez para compensar la evaporación, garantizando que los huesos y vegetales permanezcan completamente cubiertos. Es fundamental evitar una ebullición vigorosa.
- Transcurridas las 48 horas, retirar la olla del fuego. Colar el contenido a través de un colador de malla fina, descartando todos los sólidos. Para una pureza superior y eliminación de micropartículas, se recomienda un segundo colado a través de una gasa de algodón limpia.
- Dejar enfriar el caldo resultante a temperatura ambiente durante un mínimo de 2 horas. Posteriormente, refrigerar durante al menos 6 horas. La capa de grasa solidificada en la superficie, rica en ácidos grasos saturados y monoinsaturados, debe ser retirada. Esta grasa puede desecharse o reservarse para cocción.
- Almacenar el caldo en recipientes herméticos esterilizados en el refrigerador hasta por 7 días. Para una conservación a largo plazo, el caldo puede congelarse de manera segura por hasta 6 meses.
- Sodio: 350 miligramos
- Potasio: 180 miligramos
- Calcio: 50 miligramos
- Magnesio: 15 miligramos
Información Nutricional
| Nutriente | Estimado por porción (240ml) |
|---|---|
| Calorías | ~95 kcal |
| Grasas | ~9 g |
| Proteínas | ~8 g |
| Carbohidratos Netos | ~0 g |
Nota nutricional
Preguntas Frecuentes
¿Por qué es importante hervir el caldo durante cuarenta y ocho horas?
La cocción prolongada, de hasta 48 horas, es importante para extraer al máximo los nutrientes esenciales de los huesos de médula.¡Guarda tus recetas favoritas!
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